Pequeño cilindro metálico generalmente de latón o de bronce, perforado en el que gira un pivote. Se utilizan sobre todo en relojería gruesa para corregir los posibles desgastes en las platinas.
En relojería de pulsera también se utilizan buchones para engastar piedras, en estos casos son llamados también chatones. Se suelen montar en las piedras de los contrapivotes del volante y en los relojes de alta gama sujetos normalmente con tres tornillos para todos los rubís del mecanismo.
